España recibirá en 2025 la mayor dotación de su historia para el programa Erasmus+: 377,5 millones de euros, que financiarán 4.538 proyectos y la movilidad de 153.717 personas entre estudiantes y personal educativo. Este esfuerzo supone un incremento del 17 % respecto a 2024 y consolida a España como uno de los países líderes en participación Erasmus+ en Europa. Sin embargo, la desigualdad en las ayudas autonómicas sigue limitando el acceso real a la movilidad, creando una barrera para la igualdad de oportunidades.
Un récord nacional
El Servicio Español para la Internacionalización de la Educación (SEPIE) recibió 6.388 solicitudes, un 9,1 % más que en 2024. De ellas, se aprobaron 4.538 proyectos de movilidad (KA1) y 181 proyectos de cooperación (KA2).
La distribución de la financiación por sectores educativos es la siguiente:
- Educación Superior: 226,18 millones de euros para 72.513 movilidades (55.671 estudiantes y 16.842 personal), con 1.270 proyectos seleccionados.
- Formación Profesional: 79,2 millones para 27.819 movilidades y 1.024 proyectos.
- Educación Escolar: 60,5 millones para 46.805 movilidades y 1.946 proyectos.
- Educación de Personas Adultas: 11,5 millones para 6.580 movilidades y 298 proyectos.
- Asociaciones para la Cooperación (KA2): 31,8 millones para 181 proyectos de innovación educativa.
Los destinos más elegidos por el estudiantado español son Italia, Francia, Portugal, Polonia y Alemania. En el ámbito universitario, destacan por número de movilidades concedidas la Universidad de Granada (3.097), la Universitat de València (2.305), la Universidad de Sevilla (2.190) y la Universidad Complutense de Madrid (2.078).
La otra cara de la moneda: desigualdades autonómicas
Pese al aumento nacional, la cofinanciación autonómica sigue marcando una gran diferencia en la experiencia Erasmus:
- Andalucía lidera con 12,15 millones de euros, aplicando un modelo que tiene en cuenta la duración de la movilidad, la renta familiar y el coste del país de destino.
- Madrid, que hasta 2024 no ofrecía ayudas, destina por primera vez 2 millones de euros, un paso adelante significativo.
- Murcia recorta un 50 % su aportación hasta 219.150 euros, lo que deja al estudiantado con apenas 25 € mensuales.
- Castilla y León aumenta su presupuesto en un 15 % (150.000 euros) y Baleares lo duplica (de 50.000 a 100.000 €), aunque siguen siendo de las comunidades con menor dotación.
Estas diferencias crean una brecha territorial que compromete la igualdad real de acceso a la movilidad internacional, dejando a muchos estudiantes atrás en función de su lugar de origen.
El papel de ESN España
Desde ESN España celebramos el compromiso estatal y la dotación histórica, pero insistimos en que la financiación sigue siendo la principal barrera para acceder a Erasmus+.
Reivindicamos la creación de criterios comunes de cofinanciación autonómica, el refuerzo de los apoyos económicos para cubrir el coste real de vida en destino y la agilidad en los pagos para evitar que el estudiantado se vea obligado a adelantar recursos que muchas veces no tiene.
Nuestro compromiso como red de voluntariado estudiantil es que estas 153.717 movilidades se conviertan en experiencias inclusivas, sostenibles y transformadoras, garantizando que ninguna persona se quede atrás.
Como parte de nuestra labor, desde ESN España publicamos cada año el Observatorio de Cofinanciación de Becas Erasmus+, el mayor análisis estatal y autonómico sobre las ayudas complementarias, y mantenemos activa la Calculadora de becas Erasmus+, que permite estimar de manera rápida y transparente la ayuda que cada estudiante puede recibir en función de su comunidad autónoma.
Estas iniciativas buscan visibilizar las desigualdades, facilitar el acceso a la información y promover un sistema de becas Erasmus+ más justo, equitativo e inclusivo.


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